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Descripción técnica

Un nuevo concepto estructural

Industrialización, ecología, geo y bioconstrucción, bioclimática, geobiología, anticatástrofes, la vivienda con más salud del mercado, absolútamente innovadora. Reciclado y Nuevos Materiales Compuestos, de altas prestaciones.

Tecnología desarrollada en más de 25 años de I+D. Construímos cualquier edificacion planteable, con unas nuevas características que hacen que nuestro sistema sea único. Edificaciones ecológicas, con arcilla, el material mas antiguo y noble del mundo.

Con calidades superiores. Materias, procesos y curados exclusivamente de procedencia natural, podemos edificar símplemente apoyando las edificaciones, sin cimentaciones, logrando no impactar en su puesta en sitio.

Eliminando los peligros de la casa insalubre. Posibilidad de autosuficiencia energética.

Nuestro sistema, además de poder acometer cualquier edificación, también es ideal para fabricar viviendas móviles de calidad, no afectas a suelo,  bungalows transportables, sin permiso ni licencia, no lo necesitará de su ayuntamiento porque está considerado como mueble. No obstante tiene todas las características de una construcción sólida.

Está hecha de hormigón armado. Una envolvente de acero refuerza interiormente toda la estructura, que es absolútamente antisísmica, Si puede transportarse en un camión, puede soportar cualquier terremoto.

Comportamientos

En la figura A puede observarse el comportamiento de un edificio convencional en caso de seísmo. 

Los edificios convencionales estan construídos como enormes castillos de naipes. No existe ni continuidad ni cohesión ninguna entre sus elementos, enormes pesos muertos, jácenas, etc.

 En la figura "B" puede observarse el comportamiento de nuestros edificios en caso de seismo, comportandose como una caja, elementos monolíticos. 

Las aceleraciones del suelo pasan por debajo sin causar daños en el edificio.

Introducción:

El sistema convencional en la construcción

En las construcciones realizadas siguiendo las prácticas denominadas actualmente "tradicionales" se producen inevitablemente problemas inherentes al sistema utilizado que originan patologías cuyos resultados son: fisuras, humedades por filtraciones y condensaciones, falta de estabilidad, fallos de aislamiento térmico y acústico, etc.

Para solucionar, sólo en parte, dichos problemas se debería aumentar significativamente el coste promedio de la construcción, lo cual es normalmente inviable ya que la tendencia natural de los promotores es intentar reducir y no aumentar los costes previstos de construcción.

Hay posiblemente un problema de léxico: denominamos "construcción tradicional" a aquélla que ni remotamente se asemeja a la que antiguamente se realizaba en las construcciones populares: muros de gran espesor, pequeños huecos, forjados simplemente apoyados... En los apartados que desarrollaremos a continuación aceptaremos el término "tradicional" como el comúnmente utilizado actualmente.

La normativa existente intenta paliar estos fallos constructivos aplicando unos deteminados controles. Estos controles se refieren a la calidad de los materiales utilizados pero no se aplican al resultado de su colocación en obra por lo que dicho resultado, el edificio acabado, se entrega al usuario con numerosos problemas constructivos no resueltos y con todos los certificados de calidad que se desee, al mismo tiempo.

Y no siempre son fallos de las personas vinculadas a las diferentes fases del proceso edificatorio: técnicos (proyecto y dirección), contratistas, constructores, industriales... sino que estos fallos son consecuencia del sistema constructivo normalmente empleado y que es una degeneración (generalmente por cuestiones económicas) de sistemas constructivos válidos en su época.

1. Los muros resistentes de fábrica de ladrillo:

La reducción cada vez mayor de los espesores de los muros estructurales, motivada por cuestiones económicas, y el aumento progresivo de las superficies de los huecos exteriores creados en dichos muros origina una inestabilidad evidente ante cualquier tipo de causa no estrictamente vertical (viento, seismos, asimetría de cargas...).

La nueva normativa EF-96, y anteriormente la EF-88, consciente de la debilitación progresiva del papel rigidizador de los muros sustentantes obliga a los forjados a cumplir con este papel, por lo que dichos forjados son cada vez más pesados, con más acero y consecuentemente más caros, con mayores problemas de retracción y con mayor incidencia de sus deformaciones (flechas) en los muros que los sustentan, lo que origina fisuras que, a su vez, crean humedades por entrada del agua de lluvia en el interior.

2. El forjado de nervios de hormigón armado
(reticulares o de viguetas):

Como hemos apuntado en el apartado anterior este tipo de forjado comúnmente empleado se ha ido rigidizando, y encareciendo, cada vez más adaptándose a la nueva normativa. La ausencia de falsos techos ha provocado que la cara inferior de los forjados ha de quedar totalmente plana y sin fisuras por lo que el monolitismo de los nuevos forjados ha sido cada vez más necesario. Sin embargo la ejecución en obra de los mismos hace que la obra ejecutada y el proyecto tengan muchas diferencias:

Se define el canto del forjado en función de luces y cargas. Este canto viene definido por la distancia entre las armaduras superior e inferior. El hormigón de los extremos ejerce un papel protector de dichas armaduras a efectos de la durabilidad de la estructura.

Pero desgraciadamente la ejecución "artesanal" de estos forjados por personal poco cualificado, produce grandes y graves diferencias con aquello previsto inicialmente:

a) Antes del hormigonado, el paso de los obreros sobre las armaduras hace que éstas desciendan reduciendo significativamente el canto efectivo del forjado con el consecuente aumento de deformaciones por flecha.

b) Por la misma causa anterior y por la ausencia de separadores correctos, las armaduras se aplastan sobre el encofrado inferior reduciéndose el espesor del recubrimiento protector de hormigón quedando visiblemente las armaduras al descubierto lo que comportará la próxima corrosión de las mismas y la aparición de las consecuentes patologías.

c) El hormigón cuyas características se definen en proyecto es, en frecuentes ocasiones, diferente del resultante de la ejecución ya que:

- El tiempo de espera del camión-cuba antes del vertido es excesivo en muchos casos.

- La plasticidad del hormigón prevista viene cambiada por adiciones de agua en obra para facilitar el vertido del mismo.

- La ausencia o mala ejecución del vibrado. Esto comporta grandes diferencias en la composición de los hormigones de diferentes partes de la obra cuando teóricamente son idénticos.

- Las armaduras horizontales impiden en ocasiones un correcto vibrado del hormigón situado bajo las mismas lo que provoca huecos que dejan sin protección el acero.

- La ausencia del necesario curado del hormigón vertido, lo que produce alteraciones importantes en la proporción agua/cemento por evaporación de la misma.

3. El aislamiento térmico:

Para conseguir el grado de confort previsto en proyecto, impuesto por la Normativa actual, es necesario colocar capas de determinados materiales aislantes que proporcionen a las paredes exteriores de los edificios el grado de aislamiento térmico necesario.

Estas capas no siempre están perfectamente unidas a dichas paredes formando un todo contínuo sino que frecuentemente se utilizan placas que quedan sueltas en el interior de la cámara de aire al tiempo que dejan zonas sin cubrir por lo que su aportación al aislamiento es muy escasa. De nuevo una puesta en obra de un excelente producto anula las cualidades del mismo.

Cuando el aislamiento debe colocarse en los suelos aparece un problema añadido y es la falta de rigidez de estos materiales que obliga a un gran espesor de la capa de base del pavimento. Todo esto lleva un aumento importante de los pesos y del coste de la construcción. Si no se ejecuta correctamente comporta patologías por excesiva flexibilidad de la base del pavimento con las consecuentes roturas.

4. Los puentes térmicos:

La construcción "tradicional" conduce inevitablemente a la existencia de zonas en las que la comunicación exterior-interior se produce a través de materiales en los que no existe interrupción de otro elemento de características aislantes. Los casos más frecuentes son: macizados de esquinas, jambas de huecos, laterales de forjados y balcones, paredes estructurales que enlazan con fachadas, pilares de hormigón en fachadas, etc.

Todo ello comporta la aparición de humedades por condensación del vapor de agua interior con la consecuente aparición de hongos, disminución del confort por reducción del aislamiento térmico y el correspondiente aumento de los costes de climatización.

5. Las humedades:

Este apartado constituye un auténtico calvario para todas las personas vinculadas al proceso edificatorio (técnicos, constructores y usuarios). Dadas las características de los materiales usados en la construcción "tradicional" es casi imposible solucionar definitivamente en todos los puntos críticos el problema de las filtraciones de agua del exterior: La obra de fábrica es esencialmente porosa y permeable.

Cuando se aplican capas impermeables sobre la misma es imprescindible un mantenimiento continuado, las fisuras causadas por los motivos apuntados en el apartados 1 y 2 rompen estas capas, cada uno de los rincones, esquinas, desagües, etc, es un punto crítico que debe ser continuamente vigilado. Estas mismas capas son normalmente frágiles, escasamente flexibles y de escasa durabilidad.

En lo referente a la separación del edificio respecto al terreno podemos observar que, normalmente, se deja una cámara de aire bajo el suelo con el fin de aislar el edificio de la humedad del terreno. Esta cámara está frecuentemente poco ventilada y su acceso, cuando existe, es normalmente difícil.

El resultado es la existencia permanente de humedades por condensación bajo el edificio que provocan la corrosión de las armaduras de este forjado y la posterior destrucción del hormigón así como la insalubridad resultante de dicha condensación.

Cuando este espacio entre edificio y terreno está muy ventilado no existen humedades pero se producen graves pérdidas de calor a través del último suelo ya que casi nunca se consideran los aislamientos térmicos en los suelos.

Por otra parte, en la construcción tradicional toda la edificación se basa en la adición del agua en la ejecución o en la colocación de casi todos los elementos de la obra: hormigones en pilares y forjados, morteros en la ejecución de paredes y tabiques de fábrica de ladrillo, también en colocación de pavimentos, revocos en revestimentos interiores y exteriores, yesos, etc. Toda esta agua utilizada debe irse evaporando mediante ventilación natural de la obra acabada. Pero cada vez más los tiempos de ejecución se reducen y el usuario entra en el edificio cuando el grado de humedad es altísimo. La climatización se utiliza inmediatamente y los problemas de humedades por condensación se multiplican.

6. El Control de Calidad:

Los resultados de los procesos que definen el Control de Calidad de los materiales utilizados en las obras de construcción proporcionan datos generalmente erróneos ya que se basan en el análisis de los materiales previamente a su colocación. La práctica profesional demuestra que la deficiente ejecución de las partidas de obra en que se utilicen los materiales objeto del Control de Calidad influye negativamente en el comportamiento de los mismos por lo que los resultados de dicho Control no se corresponden con la realidad del producto acabado. Como ejemplos podríamos citar los casos siguientes:

a) El más claro es el del control resultante de la rotura de las probetas de hormigón, ya que no puede compararse, aunque proceda del mismo camión-cuba, un hormigón vertido en un contenedor metálico convenientemente protegido, sin pérdida de agua por evaporación y homogéneo en su composición, con el mismo hormigón vertido en obra, generalmente un viernes (por rentabilizar la planificación del trabajo), sin curado posterior alguno y la consecuente evaporación del agua, con las consecuentes fisuras de retracción por pérdida de agua en el fraguado y con la consecuente corrosión de armaduras que provocarán el aumento de volumen de las mismas y la posterior destrucción del hormigón que las rodea.

b) El control de calidad de las armaduras de acero nos determina exactamente los valores de resistencia de las mismas, pero una deficiente ejecución en su colocación nos dará unos valores muy inferiores del forjado resultante, al tiempo que la falta de recubrimiento del acero provocará la ya comentada corrosión del mismo con la consecuente pérdida progresiva de los valores indicados en el Control de Calidad.

c) Los Certificados de Idoneidad Técnica de las viguetas prefabricadas de hormigón pretensado utilizadas en los forjados unidireccionales nos especificarán claramente las tensiones que las mismas pueden soportar, pero los golpes y roturas que se producen en su colocación para ajustarlas a medidas que no se corresponden con las servidas transforman totalmente los valores garantizados.

d) Los excelentes valores de aislamiento térmico de los diferentes productos especiales para este fin quedan anulados por las deficiencias de colocación y los puentes térmicos señalados anteriormente.

7. El paso de las instalaciones:

La necesidad de reducción de los costes de construcción ha provocado la aparición de los nuevos forjados, totalmente planos por su cara inferior, lo que ha hecho innecesaria la colocación de un falso techo por el que puedan pasar instalaciones (como en edificios de mayor coste promedio). Estas instalaciones que antes se dejaban vistas, han de pasarse por el interior de las paredes divisorias, sean estructurales o no. La consecuencia es:

a) Tabiques, a los que se confiaba una misión de separación no tan sólo física sino también acústica quedan totalmente rotos y con gran cantidad de puentes acústicos.

b) Paredes estructurales calculadas con un espesor determinado resultan, con rozas a cada lado que reducen significativamente su grosor inicial.

En cuanto al paso vertical de instalaciones es muy frecuente observar forjados, pilares y jácenas con graves mutilaciones y corte de armaduras realizadas para permitir el paso de los conductos de saneamiento por zonas no previstas al ejecutar la estructura del edificio.

8. El coeficiente de seguridad:

Todas las deficiencias anteriores provocan que la normativa actual obligue a adoptar coeficientes de seguridad, de mayoración de acciones y de reducción de los materiales estructurales, que hacen que, teóricamente si la ejecución fuese perfecta, los edificios podrían soportar más del doble de las cargas previstas. Esto supone un evidente encarecimiento de los costes de construcción, necesario por otra parte con la actual "construcción tradicional" para evitar mayores desgracias.

9. La economía:

Una construcción más racional reduciría significativamente los costes de construcción al tiempo que debería solucionar los problemas apuntados en los apartados anteriores y que se repiten casi inevitablemente en la mayoría de las obras realizadas con métodos mal llamados tradicionales.

Es innegable que el principal motivo de la falta de recursos de este tipo de construcción a solucionar los problemas referidos, al margen de la falta de preparación del personal que interviene en las obras, es económico. Pero es también evidente que no podemos aumentar los costes de construcción.

Por todo ello debemos profundizar en buscar sistemas constructivos que solucionen los problemas que el proceso edificatorio debe resolver: culturales, económicos y técnicos.

EL SISTEMA INDUSTRIALIZADO "SICOINSA"

Características generales:

Sistema constructivo industrializado compuesto por placas estructurales formadas por marco perimetral de perfiles plegados de acero que confinan un hormigón compuesto de áridos de arcilla, armado con doble malla de acero soldada a los perfiles de acero perimetrales.

En el interior de las placas se disponen los materiales de características y espesor necesarios para proporcionar los aislamientos térmicos y acústicos convenientes a los usos del edificio.

La confección de las placas se realiza en la planta de fabricación (que puede montarse a pie de obra) y la ejecución de la obra se limita al montaje de las mismas.

Los materiales de acabado pueden aplicarse en obra o venir colocados en las mismas placas.

Por ser un sistema constructivo industrializado, y no prefabricado, las placas pueden tener los perfiles, formas y grosores más diversos, adaptados a las necesidades formales y funcionales de cada proyecto, sin necesidad de acondicionar éste a módulos y medidas o espesores concretos.

Características estructurales:

Zapatas continuas de hormigón armado con placas de anclaje incorporadas para la unión de las paredes de cerramiento e interiores con la cimentación.

Cerramientos de fachadas mediante placas de doble chapa de hormigón cerámico armada con malla interior de redondos de acero. Las placas poseen una doble estructura perimetral continua de perfiles plegados de acero a los que se sueldan las mallas internas formando un conjunto homogéneo con ausencia total de puentes térmicos. Las placas se sueldan entre sí por el contorno de sus perfiles perimetrales de acero.

Paredes interiores y tabiques de placas de hormigón cerámico armado, de las mismas características que los cerramientos, soldadas a éstos y entre sí por el contorno de perfiles de acero.

Forjados de placas de hormigón cerámico armado, de las mismas características que los cerramientos y paredes, soldadas a ellos por el contorno de perfiles de acero.

Cubierta de placas de hormigón cerámico armado, apoyadas y unidas a los diferentes elementos del sistema, en todo su contorno, mediante soldadura entre sus respectivos perfiles de acero.

Al unirse por soldadura las placas de las diferentes partes del edificio (paredes, forjados, tabiques, cubiertas), forman un conjunto rígido y homogéneo de excelente comportamiento frente a deformaciones por flecha, por cambios de temperatura, por retracciones, ya que todas las partes contribuyen a la resistencia total.

Los tabiques no son considerados en el cálculo con el fin de posibilitar futuras modificaciones de distribución interior, pero su existencia es un elemento más de sobredimensionado y rigidización de la estructura.

Características constructivas y de acabados:

Por las especiales características del material que compone las placas de cerramiento no se precisan materiales de acabado interior o exterior ya que dichas placas presentan una superficie lisa, continua e impermeable

Las uniones entre placas se sellan con una pasta de "cementita" y polvo de arcilla, homogénea con el material de las placas, con el fin de proteger la armadura perimetral de las mismas.

Por una mera cuestión de mejora de la apariencia estética de dichas placas, éstas pueden revestirse con los diferentes materiales tradicionales de acabado existentes en el mercado:

En cubierta: tejas cerámicas, de hormigón, losas de pizarra, etc.

En fachadas: pintura, mortero monocapa proyectado, plaquetas cerámicas adheridas con cemento-cola..

En interiores: Papel de partículas de madera, con acabado de pintura plástica permeable.

En baños: Alicatados, mármoles, revestimientos sintéticos, todos ellos colocados no con mortero sino con cemento-cola o adhesivos.

La carpintería posee los premarcos soldados al mallazo estructural. Puede optarse por cualquier tipo de carpintería (de aluminio, de PVC, de madera tratada) con la garantía adicional aportada por la unión total de los premarcos soldados a las placas de cerramiento que garantizan una total estanqueidad a viento y agua.

El grado de aislamiento térmico o acústico puede elegirse según los gruesos y características de las capas internas escogidas en la fabricación de las placas.

Aumento de superficie utilizable:

Se considera que, en la construcción tradicional, la proporción de superficies correspondientes a los espesores de fachadas, muros y tabiques está entre el 11 % y el 15 % de la superficie construída total. En el sistema "SICOINSA" esta proporción baja, entre el 7 % y el 12 %, mejorando incluso los parámetros de resistencia y aislamientos.

Esta reducción del 50 % en la superficie destinada a los elementos constructivos supone que:

a) A igualdad de superficie útil, hay una reducción aproximada entre el 5 % y el 7 % de la superficie construída total.

b) O bien, a igualdad de superficie construída hay un aumento entre el 5% y el 7 % de la superficie útil total.

Principales características del sistema:

1) Estructuralmente, el resultado final es un conjunto totalmente rígido en el que todas las partes (fachadas, forjados, cubiertas, tabiques) trabajan unidas entre sí, creando un conjunto homogéneo. Se anulan las inevitables fisuras propias de otros sistemas constructivos motivadas por los diferentes comportamientos tanto estructurales como por diferencias de dilatación térmica. Esta cualidad de rigidez y monolitismo hace este sistema especialmente apropiado en las zonas de mayor riesgo sísmico.

2) Los forjados tienen una doble chapa de hormigón cerámico, superior e inferior, con su malla interna de acero correspondiente, con lo que se garantiza la total ausencia de fisuras en su cara inferior, propias de sistemas convencionales que únicamente tienen una chapa resistente superior.

3) Por su especial característica de "poro cerrado" se garantiza la total protección de la armadura interna de las placas frente a la humedad exterior o ambiental, por lo que la durabilidad del edificio es consecuencia del permanente perfecto estado de la estructura interna.

4) Esta especial característica de "poro cerrado" hace que las placas sean impermeables por lo que garantizan su estanqueidad sin recurrir a otros materiales yuxtapuestos cuyo envejecimiento y unión con el soporte es causa de frecuentes humedades en otros sistemas.

5) La impermeabilidad del material hace que puedan reducirse los espesores de protección de las armaduras con lo que se reduce el "peso muerto" de la estructura con el consiguiente ahorro de precio y peso.

6) Excelente comportamiento ante el fuego de las placas, por las especiales características del hormigón cerámico cuya ausencia total de huecos internos garantiza un alto grado de protección de las armaduras internas.

7) La total ausencia del agua en el proceso de montaje de las placas y en la aplicación de los diferentes acabados, evita las fisuras de retracción causa de humedades y mal aspecto de otros sistemas

8) Al ser un sistema totalmente hermético se garantiza el consiguiente ahorro energético, aumentándose el ambiente de confort por la ausencia total de puentes térmicos debido a la separación de las chapas interna y externa de las placas de cerramiento. El aislamiento térmico y acústico puede mejorarse, en los casos que se precise, aumentando los espesores de la capa interna aislante.

9) Al realizarse las placas en taller se reduce el tiempo total de construcción, ya que ésta puede iniciarse, fabricándose las placas, mientras se realizan los trámites administrativos de licencia de obras.

10) Por el mismo motivo, aumenta la calidad de la ejecución de obra ya que tanto la fabricación como el montaje los realiza personal más especializado sujeto a un mayor control de calidad que en una obra realizada con otros sistemas.

11) Las placas pueden fabricarse con la red de preinstalaciones incorporada con lo que se evitan las rozas durante la ejecución al tiempo que se garantiza la calidad de los trabajos por controlarse los mismos en taller. Estas preinstalaciones se colocan sobredimensionadas para facilitar la adición futura de nuevas instalaciones.

12) En la fabricación de las placas, el hormigón cerámico no lleva ningún tipo de aditivo ni producto quimico, lo que garantiza la total inocuidad del material, impidiendo la formación de gérmenes y hongos, frecuentes sobre los enyesados de un sistema convencional.

13) Dadas las mayores prestaciones del sistemas en lo referente a resistencia, aislamiento térmico, aislamiento acústico, y resistencia al fuego, pueden reducirse considerablemente los espesores de fachadas y paredes interiores, lo que supone un considerable aumento del espacio útil interior.

Ejemplos de espesores de placas de muros y tabiques:

Aislamiento acústico 30 dB (usos iguales): 5 cm 35 dB (usos diferentes): 6 cm 45 dB (usuarios diferentes): 8 cm

Fachada zona climática 1 (expuesta): 13 cm (1,69 W/m2ºC) 2 (expuesta): 17 cm (1,57 " ) 3 y 4 (expuesta): 20 cm (0,96 " )

Respeto mediambiental:

Por utilizarse, como áridos del hormigón cerámico, materiales de arcilla procedentes de la molienda de arcilla cruda, este sistema no contribuye a la erosión progresiva del suelo natural provocada por las constantes destrucción de lechos de ríos para la extracción de gravas y explotación de canteras para extracción de los áridos destinados a la fabricación de hormigones convencionales.

Elimina totalmente la adición de productos químicos usuales en la construcción tradicional: acelerantes de fraguado, desencofrantes, fluidificantes de hormigones y morteros, productos para curado, etc.

Contribuye al aumento del manto vegetal al utilizar tierra inorgánica (arcilla cruda) reciclando materiales que normalmente engrosarían el volumen de residuos depositados sobre la naturaleza.

Debido al alto grado de aislamiento térmico de las construcciones realizadas con este sistema se reduce el consumo energético necesario para climatizar el interior del edificio.

Por la protección frente a la humedad exterior y a la ausencia de materiales de acabado interior que absorben humedad (yesos y morteros) en los que puedan depositarse gérmenes se produce un ambiente interior sano y limpio. La obra, al finalizar, no presenta un grado de humedad superior al ambiental, no precisando tiempo adicional de secado. Esta humedad inicial, propia del agua contenida en los yesos, morteros, hormigones ejecutados en obra, es causa frecuente de asentamiento de hongos en los paramentos interiores de las construcciones tradicionales.

Historia del sistema

En 1970 Joaquín Gibanel Salazar, creador del sistema SICOINSA, realiza los primeros paneles de cerramiento para naves industriales.

En 1978 se crea el primer panel con la doble capa estructural incorporada, solicitándose las primeras patentes y realizándose las primeras edificaciones transportables.

En 1980 se construyen viviendas unifamiliares, fijas y transportables, realizadas enteramente con los paneles estructurales del sistema.

A partir de 1989 se perfeccionan los diferentes elementos construcctivos del sistema: Piel "poro cerrado" (que garantiza durabilidad e impermeabilidad), continuidad estructural de las placas (evitando juntas perecederas), rotura de puentes térmicos y acústicos, preinstalaciones colocadas y conectadas, etc.

Desde entonces el sistema ha continuado perfeccionándose lo que permite actualmente construir todo tipo de edificaciones con las calidades y ventajas descritas.

Plazo de ejecución:

El plazo de ejecución, entre fabricación y montaje, se considera menor a la mitad del plazo de ejecución de un sistema convencional.

Presupuesto:

Debido a la rapidez de montaje y su consecuente ahorro de mano de obra y a la ausencia de partidas como yesos, morteros, rozas, ayudas a instalaciones y carpintería, etc, puede considerarse que, a igualdad de acabados y nivel de instalaciones, el edificio tiene un ahorro aproximado entre 60 y 180/m2 respecto un edificio convencional, siendo en cambio muy superior el nivel de calidad estructural, de cerramientos y divisiones interiores y el nivel de planimetría exterior e interior.